CHICAGO — Brek Shea anotó el único gol poco menos de un minuto después de haber ingresado a la cancha en un cambio, y Estados Unidos se impuso el domingo 1-0 a Panamá en la final de la Copa de Oro, para conquistar el torneo por quinta vez en su historia.

Estados Unidos no se coronaba en la Copa de Oro desde 2007. Con el resultado, la selección norteamericana amplió además su récord de 11 victorias consecutivas.

El técnico alemán de Estados Unidos, Jurgen Klinsmann, se vio obligado a observar el partido desde un palco, a raíz de una suspensión por hacer un reclamo a los árbitros en la semifinal. Fue evidente que los estadounidenses tardaron algún tiempo en adaptarse a su ausencia.

Cuando por fin lo lograron, pasaron problemas para definir frente al arco. Pero Shea reemplazó a Joe Corona a los 68 minutos y, 44 segundos después, empujó a las redes un tiro-centro de Landon Donovan.

"No importa quién haya anotado hoy", dijo Shea. "Ganamos".

Al sonar el silbatazo final, los estadounidenses saltaron desde el banquillo para unirse a sus compañeros en la celebración. Hubo palmadas, abrazos y saltos.

Klinsmann descendió rápidamente a la cancha, batiendo sus puños en el aire mientras caminaba.

En tanto, los panameños lucieron decepcionados. Perdieron un encuentro al que llegaron llenos de confianza después de vencer dos veces a México en el certamen para eliminar al "Tri".

"Todos teníamos esperanzas y queríamos ganar", dijo el técnico panameño Julio Dely Valdez. "Pero nos vamos con el sentimiento de haber dado todo. Yo dije que quería marcharme de la Copa de Oro sintiéndome bien, y lo hice".

Pero en el cotejo frente a la selección norteamericana, los canaleros prácticamente no tuvieron una sola oportunidad de ganar.

La única mala noticia del día para los estadounidenses fue otra lesión de Stuart Holden, quien cayó al terreno tras una colisión en el primer tiempo, y se sujetó la rodilla derecha. Logró abandonar la cancha caminando, pero la federación estadounidense informó después que el jugador sufrió un esguince y deberá ser evaluado.

Holden se perdió casi dos años y medio de acción por lesiones en la misma rodilla. Volvió apenas en mayo a la selección nacional.

Estados Unidos lució en esta copa, con 20 goles a favor y apenas cuatro en contra. Klinsmann recurrió a un equipo alterno, cuya confianza pareció crecer con cada victoria.

"Los jugadores quisieron enviar un mensaje, de que son la mejor selección de la Concacaf, y lo son, al menos por ahora", dijo Klinsmann.

Fue un contraste con lo que le ocurrió a México, el gran ausente de esta final. También con un cuadro alterno, los aztecas jamás encontraron su fútbol, quedaron eliminados por Panamá, y la guillotina pendía sobre el técnico José Manuel de la Torre.

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Alineaciones:

EEUU: Nick Rimando, Matt Besler, Clarence Goodson, DaMarcus Beasley, Michael Parkhurst, Kyle Beckerman, Stuart Holden (Mikkel Diskerud, 23), Joe Corona (Brek Shea, 68), Alejandro Bedoya (Omar González, 89), Eddie Johnson, Landon Donovan.

PANAMÁ: Jaime Penedo, Roberto Chen, Román Torres, Carlos Rodríguez, Leonel Parrish, Aníbal Godoy, Gabriel Gómez (Rolando Blackburn, 74), Alberto Quintero, Marcos Sánchez, Gabriel Torres (Jairo Jiménez, 64), Blas Pérez.

Árbitro: Joel Aguilar, El Salvador.