Con la tranquilidad del 3-0 inicial y la historia de su parte -nunca un equipo remontó tres goles en cuartos de final de Liga de Campeones-, el Real Madrid llegó a Estambul sin fiarse y respetando al Galatasaray, pero consciente de que ha rebajado el peligro que tenía el 'infierno turco' en un sorteo que deparó la vuelta en el Ali Sami Yen.

Aunque nunca ha ganado el Real Madrid en Estambul y además llega a la cita con dos bajas importantes, las de Sergio Ramos en el centro de la defensa y Xabi Alonso en la medular, tiene todas las de ganar.

El objetivo madridista es marcar un gol que ya convierta en misión imposible la remontada al Galatasaray. Para ello se ampara en Cristiano Ronaldo, máximo goleador de la 'Champions', y el momento de Gonzalo Higuaín que cuando vuelve a correr el rumor de una posible salida del club, desata su cara más letal y marcó en los dos últimos partidos.

Por otra parte, se encuentra el invencible y magnífico Barça, que en el partido de ida (y como visitantes) empataron en 2 goles. El miércoles se definirá esta llave, en el Camp Nou pero sin todas las piezas claves.

¿Qué significa eso? Las lesiones de Puyol, Adriano y Mascherano han provocado un gran problema en la defensa azulgrana que Tito Vilanova, el coach azulgrana, intentó solucionar echando mano a la cantera del Barça eligiendo a jugadores como Bartra, que en el partido del sábado, contra Mallorca, demostró su solidez.

Pero la mayor incertidumbre del Barcelona y que mantiene a la afición en vilo es la presencia de Lionel Messi, que tuvo que salir del campo de juego en el partido de ida por una molestia muscular y que aún no confirmó su presencia en el partido de vuelta.

Lo cierto es que el Real Madrid la tiene más sencilla que el Barcelona, quien con sólo un empate a cuestas y varias bajas intentará pasar a las semifinales y conquistar el primer título de la temporada.