LONDRES (AP) -- Brasil regaló dos match points en el tercer set ante Rusia el domingo y con ello se despidió de la medalla de oro en el voleibol masculino de los Juegos Olímpicos.

Los rusos se impusieron 25-29, 25-20, 27-29, 22-25, 15-9 y se quedaron con la presea dorada, mientras que Brasil tuvo que conformarse nuevamente con la plata, como ocurrió cuatro años atrás en los Juegos de Beijing, donde perdió la final ante Estados Unidos.

En el partido preliminar, Italia consiguió su cuarta medalla olímpica en el vóleibol de hombres en los últimos cinco Juegos al derrotar a Bulgaria para apoderarse del bronce.

Los italianos se impusieron 25-19, 23-25, 25-22, 25-21, con una estupenda actuación de su capitán Cristian Savani, quien totalizó 23 puntos, la mayor cantidad en el encuentro.

Un día después de que Brasil cayó ante México en la final de fútbol, su equipo de vóleibol se derrumbó en el tercer set, cuando estuvo dos veces a un punto de ganar el partido, mientras que los rusos se adueñaron del juego aéreo de sus gigantes Dimitry Muserskiy (2,18 metros de altura) y Maxim Mikhaylov (2,02 metros), quienes hicieron sus remates letales.

Muserskiy fue el máximo anotador del encuentro con 31 puntos, mientras que el brasileño Wallace de Souza fue el mejor de su equipo con 24 puntos.

El cuarto set fue de clara hegemonía rusa y el quinto fue vivido de principio a fin con clima de victoria por parte de los rusos.

Fue la segunda vez que las dos escuadras se vieron las caras en Londres, luego de que Brasil venciera 3-0 en la primera fase. Rusia se reivindicó el domingo en buena lid, en un partido que tuvo dos caras claramente diferenciadas.

Brasil fue superior en los dos primeros sets, cuando exhibió variantes en su juego con bolas de punta a punta o pasando por el medio, remates sólidos o palmadas al balón apenas para superar los bloqueos de los titanes rusos.

Con los saques fulminantes de De Souza y la presencia dominante en la red de Lucas (2,09 metros de altura), Brasil encontró la fórmula para mantener controlado el partido hasta gran parte del tercer set, cuando Rusia tomó la manija.

Fue en el cierre del tercer game que Rusia sacó las uñas al centrar su juego en la altura de Muserskiy y su compañero Alexander Volkov, gran bloqueador, cuyo juego aéreo dejó a Brasil sin respuestas.

Con ello, el sueño del oro acariciado por los brasileños se escapó de sus dedos y nuevamente tuvieron que quedarse con la plata.

La víspera, Brasil había conquistado la presea dorada en vóleibol femenino, que también repitió la medalla alcanzada en los Juegos de Beijing 2008.