LOS ANGELES.- Bien dice el dicho "Al que madruga, Dios lo ayuda", y tal parece que el Señor escuchó las plegarias de los miles de mexicanos que se despertaron a temprana hora para ver a su selección jugar.

Sin embargo, tremenda desmañanada valió la pena, ya que el partido que los mexicanos disputaron contra Brasil ya es historia nacional para México.