La nueva afición de su esposa por videos que muestran escenas de muerte, sangre, cuerpos descuartizados… tiene a Eduardo aterrorizado.

A eso se une el trato que hizo Laura con un portal de videos macabros para vender la filmación del parto del único hijo de la pareja. Es un doloroso episodio para Eduardo, pues además de lo íntimo que considera este video, el pequeño murió a la edad de dos años como consecuencia de un accidente.