Momentos para tener sexo
Autor: Mujer Y Punto. | Fecha: 10/10/2012 | Actualizado: 21/9/2012 12:17:42 PM
2012-10-10 22:27:34
2012-09-21 12:17:42
Mujer Y Punto.
El sexo es algo maravilloso en sí mismo. Cualquier ocasión es la indicada para pasar un rato de placer. Sin embargo, hay algunos momentos especiales que resultan más inspiradores y nos llevan hacia el amor sin que podamos resistirnos. — shutterstock
La lluvia tiene algo mágico, inexplicable, que nos hace encerrarnos en casa y en nosotros mismos. Nos genera romanticismo y nostalgia. Las emociones se encienden, la piel se eriza y lo único que podemos hacer es abrazarnos y dejar que el amor caiga como una lluvia sobre la cama. — shutterstock
El sexo furtivo, un poco clandestino, tiene una emoción especial. Es más excitante. Romper la rutina, irrumpir en su oficina y amarlo en su lugar de trabajo, o escaparse, correr de la mano hacia la habitación de un hotel, amarse febrilmente y, luego, volver a la oficina, es algo que hay que hacer al menos una vez por año. — shutterstock
De pronto, sin saber por qué, te despiertas en medio de la noche. Puede que algo te incomodara o estés preocupada por alguna cuestión. Abres los ojos y a tu lado duerme plácidamente tu chico. Lo destapas y comienzas a acariciarlo. Comienzas a hacerle el amor, de a poco se va despertando, gozan a lo grande, como si todo fuera parte de un sueño y, luego, ¡dulces sueños! — shutterstock
En la piscina el sexo adquiere nuevas formas. Allí dentro todo es más lento, más cadencioso, delicado. El agua es un factor más que se mete entre medio, que roza, acaricia y llena de sensaciones nuevas. El cielo (si es de noche mejor), el viento, los árboles... Todo es altamente excitante. — shutterstock
Algo semejante sucede en la playa. Comienza a atardecer y las vacaciones empiezan a entregas recuerdos imborrables. La potencia del mar, con sus sensuales olas, hace que el amor sea lo único que exista en ese momento. La sutil presencia de la arena, la inmensidad del paisaje, el verano, la juventud, la alegría... ¿Qué más se puede pedir? — shutterstock
Hay veces en los que se genera una conexión especial con la persona con la que estás. Puede ser mientras bailan en un bar, con un trago en la mano. Se rozan, se miran, se desafían, los movimientos son cada vez más excitantes y la pasión, por fin, los hace presos. Inmiscuirse de encubierto en el baño de un bar y dejarse llevar por la pasión es una experiencia de vida. — shutterstock
Han pasado un fin de semana agradable. Pero ahora ya amaneció, es lunes y el despertador insiste en sonar y sonar. Piensas que tienes toda a semana por delante, piensas en tu jefe, en tus responsabilidades... ¿Qué mejor manera de empezar la semana, media hora después, tras haberse dejado llevar por la lujuria y la pasión? — shutterstock