¿Te levantas a mitad de la noche y saqueas tu congelador? ¿Te convences de que es preferible quedarte limpiando los inodoros a salir a hacer ejercicio? No sirve de nada la culpa y el remordimiento. Lo importante es que seas capaz de conocerte más y detectar antes los comportamientos que conspiran contra tu dieta.

Los expertos señalan algunas actitudes que pueden hacer la diferencia: hacer una lista sobre los aspectos negativos de estar gorda, hacer una lista de lo que ganarías estando más delgada, preguntarte por qué comes o simplemente buscar ayuda profesional. Hoy puede ser el día para comenzar el cambio ¡No te rindas!

Si estás dispuesta a recomenzar y tienes ganas de perder unas libras no dejes de leer aquí este artículo del portal Mamás Latinas.