Cada vez son más las personas que trabajan desde casa y mucho de ello se lo debemos a la tecnología que permite laborar a distancia. Si es tu caso, puede que no consideres necesario esmerarte en tu imagen como lo hacías al acudir a la oficina. Te sorprenderá saber que seguir haciéndolo es más importante de lo que imaginas.

Cómoda sí, desaliñada no

Trabajar desde casa tiene entre otras ventajas, la opción de elegir looks más casuales para la vida laboral, y aunque la comodidad es genial, ello no significa que trabajes en pants todos los días. De hecho, continuar con tu rutina de belleza tal como lo hacías al acudir a una empresa, puede ayudarte elevar tu autoestima e incluso a ser más productiva.

Levantarte cada mañana y prepararte para trabajar, aunque tu oficina esté a unos pasos de tu clóset, contribuye a dar estructura a tu día de trabajo, a entrar en una disciplina favorecedora para tu desempeño y a mentalizarte para las funciones laborales.

Sentirte bien con tu imagen es además, el mejor aliado que puedes tener para mantener en alto tu autoconcepto. Saber si estás vestida de la manera apropiada es tan fácil como preguntarte si estarías presentable para una videoconferencia de último momento.

Johanna Jensen, del portal IniciativaT.com, te da las pistas que necesitas para que tu imagen sea la adecuada al trabajar desde casa. Lee aquí el artículo completo.