En la película Notting Hill, Julia Roberts le pregunta desconcertada a Hugh Grant qué tienen los hombres con los senos de las mujeres. Si han visto miles en su vida, ¿por qué les sigue generando tanta obsesión? No importa si son pequeños, grandes; si es interesante lo que la mujer dice o si es una falta de respeto clavarle los ojos... Ellos los miran sin pudor. ¿Existe algún motivo más profundo que la excitación sexual?

Sandra Ortiz-Juarez, del blog Mamás Latinas, te ofrece una explicación. Según una investigación llevada a cabo por dos autores, este fenómenos está relacionado con una hormona liberada durante la lactancia, que ayuda a forjar el poderoso vínculo entre la mamá y el bebé. Por eso, esa fascinación sería algo natural fijado en la más tierna infancia.

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