Luego del divorcio, muchas mujeres prefieren estar un tiempo solas, dedicándose a sus hijos, a su trabajo, a recomponer todo lo que está patas arriba en su cabeza y corazón. Pero pasado cierto tiempo, comienza a encenderse el deseo y la ilusión de conocer a alguien especial con quien divertirse, sentirse respaldada, comprendida. Pero, ¿cómo volver al mundo de las citas después de tantos años, estando divorciada y con hijos? No te preocupes. Aquí te ofrecemos una serie de ideas para que todo resulte bien.

Ten en claro qué buscas. Cuando decides tener una cita, probablemente no estés haciéndolo para encontrar un nuevo marido, al menos por ahora. ¿Qué buscas? Puede ser que estés buscando simplemente salir a tomar algo con alguien, conversar, pasar un rato agradable y listo. También puede ser que busques un amigo o alguien con quien compartir esta etapa. Ten en cuenta que en estas circunstancias lo importante es mantenerse abierta a lo que la vida te ponga delante. Ese hombre no sabes si se convertirá en tu más íntimo amigo, en un amante fogoso o en un compañero para el resto de la vida.

Dale una oportunidad. Una cita luego de un divorcio es muy distinta a una cita de una niña de 18 años. Olvídate de cómo debería ser la cita perfecta y, ya lo sabes, olvídate también de tus expectativas y sueños sobre el hombre perfecto. Por eso, dale una oportunidad a tu compañero y no lo descartes porque no te gusta su forma de hablar o de vestir… Dedícate a pasar un momento divertido, disfrútalo y ya verás cómo sigue…

Sin estrés y con ilusión. Ya has pasado de joven por el estrés y los nervios de las citas. Ahora estás más allá de eso. Tómatelo como un juego y una oportunidad para hacer nuevos amigos. Sé tú misma en cada instante, sincera, espontánea y agradable.

Si tienes hijos, cuéntaselo. Si no se lo has dicho por teléfono, sin duda deberías decírselo en la primera cita. No pienses que puede llegar a ser un obstáculo: si tus hijos son un problema para alguien, ese “alguien” no merece estar a tu lado.

Hablando de hijos… Aprovecha y haz tu vida social cuando tus hijos estén con tu ex. No los involucres en tu nueva aventura en el mundo de las citas. Evita convertirlos en tus confidentes y hablarles de tu vida amorosa.

¡Cuidado con las historias! Probablemente él también haya pasado por una separación y se genere cierta complicidad y entendimiento. Tú sentirás alivio. En ese momento, ¡cuidado! Guárdate para las charlas con amigas todas las historias acerca del divorcio, manutención, pensiones y cómo el padre se desentiende de todo… Saldrá corriendo al instante o se aburrirá terriblemente. Goza del momento y habla del futuro.