Nuestro refrigerador nos ayuda a conservar los alimentos, sin embargo, estar pendientes de su buen funcionamiento y temperatura, así como saber cómo conservar la comida y cuándo desecharla, es fundamental para que lo que comemos en casa, sea saludable.

La temperatura adecuada

Health Finder, sitio especializado en salud, señala que la temperatura ideal para mantener nuestros alimentos frescos es de 40° F para el refrigerador y 0° F ó menos para el congelador. En caso de que la energía eléctrica presente fallas, y nos quedemos sin luz, la recomendación del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, es verificar que cuando se reanude el servicio, la temperatura siga siendo de 40° F, de lo contrario y pasadas dos horas con una temperatura mayor, es mejor desechar la comida.

Otra recomendación de la entidad para evitar variantes en la temperatura, es no abrir las puertas más de lo necesario y al hacerlo, evitar que se mantengan abiertas por períodos largos.

Limpieza, no la olvides


La higiene del refrigerador también es importante para una conservación segura de los alimentos. Eat Right, portal especializado en nutrición, recomienda usar una esponja limpia y agua tibia con jabón para limpiarlo regularmente, y hace hincapié en evitar limpiadores aromáticos o abrasivos que pudieran impregnar la comida con sabores desagradables o inclusive dañar las superficies de la nevera. Además, sugiere revisar habitualmente que la rejilla frontal esté libre de polvo para que el flujo de aire sea el adecuado y con ello se logre un enfriamiento eficiente.

Limpiar los derrames en el momento y descongelar la carne dentro de un recipiente para evitar que los jugos que suelta ensucien tu refrigerador o contaminen otros alimentos, son otras estrategias indispensables. Mientras que para mantener la nevera libre de olores, Eat Right indica que poner una caja abierta de bicarbonato de sodio dentro y cambiarla cada 3 meses, puede ayudar.

¿Cuándo desechar los alimentos?

Que los alimentos tengan un aspecto confiable no significa que sean seguros para su consumo. Para prevenir percances es mejor saber cómo conservarlos y cuándo desecharlos. Al ir de compras lo más conveniente es refrigerar los productos que así lo requieren lo más pronto posible, mientras que de acuerdo con Eat Right, los sobrantes de comida no deben de pasar más de dos horas sin refrigerarse y hay que guardarlos en recipientes profundos y herméticos.

El portal puntualiza que para nuestra seguridad hay que revisar el contenido del refrigerador una vez a la semana, desechar los alimentos que ya hayan caducado, que no vayamos a comer o que lleven más de una semana en el refrigerador. De acuerdo con Eat Right, en promedio, los platos preparados, ensaladas o productos como jamón, duran en buenas condiciones hasta cuatro días, mientras que con pollo o carne crudos es mejor no esperar más de dos días para cocinarlos y consumirlos. 

Fuentes: healthfinder.gov, eatright.org y fsis.usda.gov