Alimentarte bien es importante para tu salud general, y en particular, para tus dientes. Por un lado, está la función que juegan las vitaminas en el cuidado dental. La vitamina D ayuda a fijar el calcio, fundamental para mantener fuertes huesos y dientes.

Si faltan vitaminas, la conectividad del tejido se debilitará, permitiendo la entrada de bacterias. Por otro lado, la elaboración de algunos alimentos tiende a debilitar tus dientes. Estas son los elementos que debes evitar o, al menos, reducir:

Carbohidratos: aunque no lo creas, las patatas fritas, el pan, las pastas y las galletas saladas son tan dañinas para tus dientes como los dulces.

Comida pegajosa y masticable: las barras de cereal, los caramelos de gelatina, el azúcar acaramelado, la miel, las pasas de uva y el sirope se pegan a los dientes y dificultan que el agua elimine el azúcar.

Snacks azucarados: las galletas dulces, las tortas y otros postres tienen grandes cantidades de azúcar, que pueden provocar la pérdida de dientes.

Chicle y caramelos: cuando comes caramelos y masticas chicles, el azúcar cubre los dientes, lo que puede provocar caries.

Bebidas carbonatadas: tanto las gaseosas comunes como las de dieta contienen fósforo y carbonatación, que arrasan con el esmalte dental.

Jugos de frutas o vegetales: estas bebidas tienden a contener altos niveles de azúcar, lo que daña el esmalte dental y conduce a la pérdida de dientes.

Recuerda que no debes hacer cambios en tu dieta sin consultar a un profesional de la salud.

Fuente consultada: Academy of General Dentistry