Dentro de tu kit de belleza hay un elemento básico que no puede faltar jamás: la máscara para pestañas, también conocida como rímel, que tiene el objetivo de alargar, rizar y espesar tus pestañas dando como resultado unos ojos más llamativos y hermosos. Sin embargo, debes saber elegir la adecuada para ti, ya que hay diversos tipos, con fórmulas distintas, que dan efectos diferentes.

Elije las máscaras que estén elaboradas a base de extractos naturales, ya que ayudarán a fortalecer tus pestañas. También fíjate que contengan queratina, una proteína que estimula la aparición de nuevas pestañas, gruesas y abundantes, además de que favorece su elasticidad y su resistencia.

Las máscaras para pestañas están divididas en dos grupos: las que son solubles en agua y las que son a prueba de ella. ¿Cuándo debes preferir las primeras? Las que no son resistentes al agua son más gentiles con tus ojos y se retiran con mayor facilidad a la hora de desmaquillarte, pero no las utilices si tus ojos lagrimean un poco, tienes el cutis graso o vas a hacer una actividad en la que sudarás, porque se correrá.

Las resistentes al agua son perfectas para ir a la playa o una boda, no importa cuánto te mojes o cuánto llores, la máscara seguirá en su lugar. Sin embargo, procura no usarlas muy seguido porque son más agresivas con tus ojos.

Para elegir tu mascara ideal debes saber cómo son tus pestañas: si son cortitas lo mejor es elegir un rímel cuya fórmula las alargue y las separe, pero sin que las haga más voluminosas ya que pueden verse aún más pequeñas.

Si tus pestañas son finas, entonces sí elige una máscara que les aporte volumen y espesor al tiempo que las alargue. Para pestañas medias, busca una máscara para alargar y que el aplicador sea en forma de curva, así las rizarás fácilmente. Si son frágiles o resecas, utiliza una máscara con agentes hidratantes y fortalecedores.

Una vez elegido tu rímel perfecto, debes conocer unos tips de aplicación para sacarle el mayor provecho:

•    Usa máscara en tonos café o rojo durante el día ya que te hace ver más natural. El negro déjalo para la noche.
•    Antes de utilizarlo, limpia el aplicador con un pañuelo desechable para quitarle los residuos de usos anteriores así como el exceso de producto, de esta manera evitarás que se formen grumos.
•    No bombees el aplicador, esto permite que el aire entre al recipiente y la máscara se seque con mayor rapidez.
•    Aplica siempre más rímel en las pestañas superiores que en las inferiores.
•    Si huele raro o tiene más de seis meses, es momento de deshacerte de él. Aunque algunos expertos dicen que debes cambiarlo cada tres meses.
•    Si vas a utilizar el rizador de pestañas, debes hacerlo antes de aplicar el rímel, jamás después, ya que tus pestañas se pueden pegar al aplicador y ¡adiós!