La vida de quien fuera conocido alrededor del mundo como el “Zar de la cocaína”, estuvo rodeada de peculiaridades inimaginables que comenzaron desde su infancia, e incluso ¡antes de nacer!

Genes siniestros

Si se buscaran las razones o hechos que llevaron a Pablo Escobar por la senda delictiva, uno se encontraría en un laberinto interminable de móviles y circunstancias; pero, al conocer a sus ancestros no es posible dejar de notar que su abuelo materno, se le adelantó en el tiempo, pues fue un famoso contrabandista de Whisky, en una época en la que esta bebida era ilegal.

Negociante precoz

Escobar mostró, desde pequeño, una predisposición evidente por desafiar a la autoridad, empezando por las normas escolares en la secundaria. Por aquellos tiempos, puso su primer “negocio” de intercambio de cómics, pero descubrió que podía obtener mejores beneficios con actividades no precisamente lícitas, como ¡la venta de exámenes! El comercio clandestino, fue pues, algo que lo atrapó desde la infancia, por lo que al alcanzar la mayoría de edad, ya tenía habilidades consolidadas en la materia.

Gallardía temprana

¿Sabías que su esposa apodada La Tata, tenía solamente quince años cuando se casó con el narcotraficante? Tuvieron un hijo y una hija, a quienes Escobar contempló desde su nacimiento como “herederos de su imperio”. O por lo menos así se lo confesó a su prima preferida y madrina de boda: Gloria Gaviria.

Poderío desmedido

La escandalosa fortuna que acumuló el líder del Cartel de Medellín, y que lo colocó como una de las personas más adineradas del mundo, fue tal, que llegó a escuchársele decir que ¡no sabía que los colombianos ricos fuesen tan pobres!

Mala influencia

La violencia que el sicario generó por muchos años en Colombia, terminó por dejar huella en el país y sus habitantes. Como publicó la revista Semana de Bogotá; antes de Escobar, la nación no era la “patria de las drogas”, sino la “tierra del café”. Las repercusiones del narcoterrorismo de Escobar, alcanzaron los sectores menos imaginados, como la arquitectura, que terminó por modificarse gracias a las necesidades de seguridad que tuvieron que implementarse.

Narco-cultura

Mientras algunos colombianos luchan por desligar a su país, de una vez por todas, del deshonroso título de “la nación del narco” que se ganó gracias a las operaciones de Escobar; otros mantienen viva la memoria del traficante, pues ya son varias las agencias de turismo que ofrece tours por las calles de Medellín, por los sitios más representativos de la vida “y obra” del mafioso, incluyendo su tumba.