Aunque no lo ha dicho con todos los detalles, el Departamento de Estado en Washington ha dado a entender que vigila muy de cerca un cambio migratorio en Cuba que puede dar lugar a una masiva llegada a Estados Unidos de nacionales de esa isla caribeña.

Se ha enfatizado ante todo la necesidad de cumplir una "migración segura, legal y ordenada".

Estados Unidos además consideró que la reforma migratoria anunciada en Cuba, mediante la cual se flexibilizará la salida al exterior de la mayoría de los cubanos, podría ocasionar "cambios" en el flujo migratorio desde la isla, por lo que advirtió que "la gente no arriesgue sus vidas" en ultramar.

"Estamos viendo la posibilidad de que cambios a las regulaciones de visas de salida de Cuba puedan causar un cambio en los patrones de migración desde Cuba. Le recordaremos a la gente que no arriesgue sus vidas al emprender viajes peligrosos por el mar", dijo a Efe William Ostick, portavoz para el Hemisferio Occidental del Departamento de Estado.

"Por supuesto, aún sin visas de salida, serán requeridas visas de entrada por casi todos los países en la región", agregó.

Mira aquí en la Gaceta de Cuba todos los detalles de la reforma.

Esta ley sin embargo deja fuera a muchos profesionales cubanos, quienes deberán seguir pidiendo permiso para salir de la isla. A pesar de ello, según la bloquera opositora Yoani Sánchez en la calle todos celebran el cambio.

Por otra parte, Ostick dijo que la Administración Obama "permanece comprometida con los acuerdos de inmigración bajo los que ambos países apoyan y promueven una migración segura, legal y ordenada".

Así, Estados Unidos mantendrá "sin cambios" sus requisitos de visas y los ciudadanos cubanos aún necesitarán una visa o autorización válida para entrar en este país, explicó el portavoz.

Según Ostick, el Gobierno de Estados Unidos "da la bienvenida a cualquier reforma que permita que los cubanos salgan de su país y regresen, libremente", tal como lo establece la Declaración Universal de Derechos Humanos.

"Analizaremos esta iniciativa conforme estén disponibles los detalles", dijo Ostick, al referirse a las medidas que entrarán en vigor a partir del próximo 14 de enero.

"Al igual que el pueblo cubano, esperamos más información sobre cómo los cambios en los reglamentos de viaje serán aplicados. Por ejemplo, parece que quienes tienen pasaporte, pero no tienen permiso de salida, necesitarán revalidar sus pasaportes antes de viajar", señaló.

"Sabemos que el Gobierno cubano también planea retener algunas medidas para preservar lo que llama su 'capital humano creado por la Revolución', sin importar cualquier cambio en general al requisito de permiso de salida", continuó Ostick.

El portavoz se refería a la decisión del Gobierno de La Habana de mantener un tratamiento especial para los viajes al exterior de cuadros directivos, profesionales de la salud o la educación y atletas que sean "vitales" para el país, ya que necesitarán de una autorización específica.

La reforma migratoria era una de las más esperadas por los cubanos que durante años han estado afectados por regulaciones restrictivas y largos y costosos procesos para poder viajar al extranjero.

Los ciudadanos cubanos seguirán necesitando una visa o autorización válida para entrar en Estados Unidos