El Día de Muertos es una de las tradiciones más celebradas en México. Las personas le llevan rosas, comida y hasta el mariachi a sus seres queridos que ya pasaron a mejor vida.

Pero esta tradición se ha visto afectada por la inmigración, ya que los mismos panteoneros cuentan que cada vez son más las tumbas abandonadas en las ciudades fronterizas.

Los cementerios de Tamaulipas están entre los más abandonados, ya que la mayoría de los familiares no acuden a limpiar las tumbas porque ya están “buscando el sueño americano”.

Los residentes cuentan que las personas en Estados Unidos solían mandar dinero para que alguien limpiara la cripta y le pusiera rosas, pero a través de los años, ese dinero poco a poco dejó de llegar.

Los encargados dicen que muchas criptas fueron quedando en las ruinas y muchas de ellas, han sido profanadas. Incluso, las personas se meten a robar y se llevan el mármol, las imágenes religiosas y hasta los cadáveres.

“El peligro ahorita es que muchas tumbas están abiertas y pues pisa la gente y se va para abajo” dijo una persona que acudió al panteón.

Hasta hace unos años los guardias del panteón y los sepultureros se encargaban de limpiar las tumbas abandonadas. Pero el fenómeno ha crecido con tanta rapidez que ahora su trabajo ya no es insuficiente.