Nueva Orleans - La primera dama, Michelle Obama, pidió a los líderes de la comunidad hispana a no darse por vencidos en la lucha por una reforma migratoria integral y prometió que el presidente Barack Obama continuará acompañándoles en esa lucha.

“No se den por vencidos porque les prometo que mi esposo no se dará por vencido hasta que le llegue a su escritorio un buen proyecto de ley”, dijo la primera dama durante un discurso ante la conferencia anual del Consejo Nacional de La Raza (NCLR) en Nueva Orleans (Luisiana).

“Su presidente y su Administración estarán con ustedes y luchando con ustedes a cada paso del camino”, enfatizó Michelle Obama, en un discurso que centró en el problema de la obesidad infantil en Estados Unidos.

La primera dama señaló que aunque la comida forma parte de la cultura -“la comida es amor”, dijo- la sociedad tiene que promover la buena alimentación porque, a su juicio, “estamos amando a nuestros niños hasta la muerte”.

En ese sentido, Michelle Obama recordó que el 40 por ciento de los niños hispanos tiene problemas de sobrepeso mientras que el 50 por ciento está en vías de desarrollar diabetes.

Agregó que Estados Unidos gasta unos 190,000 millones de dólares en tratamientos relacionados con el cáncer, la diabetes y otras enfermedades crónicas.

Michelle Obama, que promueve el ejercicio físico y la buena alimentación mediante su iniciativa “Let’s Move” (Movámonos), salpicó su discurso de cerca de 20 minutos con palabras en español para hablar de los platos típicos de la cocina latina como “arroz con gandules” o “tamales”.

Su discurso sirvió de cierre al encuentro anual de cuatro días de NCLR, que escogió la ciudad de Nueva Orleans para destacar el crecimiento de la comunidad latina y sus contribuciones a la reconstrucción de la urbe tras el paso del huracán “Katrina” en agosto de 2005.