MEXICO.-La caravana de madres centroamericanas que cada año buscan a sus familiares desaparecidos en México pisó este lunes territorio mexicano, donde se produjo el primer encuentro de un hondureño con sus padres tras nueve años de separación.

Unas 45 madres de Guatemala, Honduras, El Salvador y Nicaragua entraron por la frontera de El Ceibo desde territorio guatemalteco al estado mexicano de Tabasco, y pasado el mediodía llegaron a la localidad de Tenosique.

Ahí, refirió la representante del Movimiento Migrante Mesoamericano, Martha Sánchez, fueron recibidas por un grupo de activistas con "el abrazo de esperanza y dolor" por los indocumentados que son víctimas de la violencia a su paso por México.

Más tarde, las madres asistieron a una misa a cargo del sacerdote Fray Tomás, responsable del albergue para migrantes "LA 72" e iniciaron la ruta migrante de México, una travesía de 19 días por 23 localidades de 14 estados mexicanos.

Uno de los primeros resultados de la caravana fue el encuentro entre Servelio, un indocumentado hondureño, con sus padres.

"Sus papás buscaron por más de nueve años a su hijo, quien ahora se encuentra en Tenosique junto con una esposa y dos hijos y que apenas hace unos meses pudimos contactar. Ahora será la primera vez que se reúnen de nueva cuenta", explicó Sánchez.

Comentó que éste es uno de cuatro reencuentros previstos durante el recorrido como resultado de los trabajos Rubén Figueroa, coordinador de la caravana, quien con base en investigaciones "se dedicó a recorrer el año pasado los lugares indicados y su empeño dio frutos".

"Cuatro de ellos fueron identificados como familiares que se venían buscando en la caravana pasada y que recompensan el enorme esfuerzo que realizan estas mujeres que, teniendo muy poco, no dudan en salir de sus pueblos en busca de sus hijos. Las madres son ejemplo de lucha través del tiempo", añadió.

Según Sánchez, el recorrido, que se realiza cada año desde 2006, incluirá plantones y paradas en hospitales, morgues y plazas públicas con la esperanza de encontrar vivos a otros hijos y exigir a las autoridades "un alto" a las agresiones contra indocumentados en México en su viaje hacia Estados Unidos.

El séptimo recorrido por México de madres de desaparecidos terminará el 3 de noviembre en Ciudad Hidalgo, Chiapas.

En un comunicado en el que se solidariza con las familias de migrantes que han desaparecido, la organización defensora de los derechos humanos Amnistía Internacional hizo hoy un "enérgico llamado a las autoridades mexicanas a cumplir su compromiso de tomar medidas efectivas para que los abusos contra migrantes sean adecuadamente documentados, investigados y los responsables llevados ante la justicia".

En los últimos años, el riesgo al que se exponen los migrantes debido a la acción de los carteles de la droga y a la corrupción de las autoridades aumentó de forma considerable a causa de una mayor presencia del crimen organizado en su ruta, especialmente en los estados del oriente de México.

Según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, el flujo de migrantes que pasan por el país es de alrededor de 400,000 al año, de los cuales cerca de 70,000 son detenidos.

La Comisión Nacional de Derechos Humanos ha documentado cómo los mismos funcionarios del Instituto Nacional de Migración, así como autoridades municipales y estatales, abusan de los migrantes en su paso por México, en muchas ocasiones en colusión con la delincuencia.

A raíz de la matanza de 2010 en San Fernando, Tamaulipas, donde 72 inmigrantes fueron asesinados por miembros del cartel de Los Zetas, aumentó la presión sobre el Gobierno mexicano para mejorar la protección a los indocumentados y combatir con más efectividad a las mafias que lucran con ellos.