MEXICO - El cineasta mexicano Amat Escalante se alzó como el mejor director del Festival de Cine de Cannes por su cinta "Heli", que retrata con crudeza la violencia del narcotráfico en México. Mientras que los jóvenes actores amateur de "La Jaula de oro" se hicieron acreedores al premio a la mejor interpretación en la sección Un Certain Regard (Una Cierta Mirada) del prestigiado festival.

"Todos nos pusimos muy contentos de recibir este premio, no esperábamos nada más, además de ya estar ahí en la competencia en Cannes" dijo Escalante el lunes en una entrevista con la cadena Televisa.

"Heli" compitió también por la Palma de Oro, el principal galardón del festival, junto con otras 20 aspirantes que incluían películas de prestigiados realizadores como Roman Polanski y los hermanos Ethan y Joel Cohen.

La cinta retrata de manera brutal los efectos de la violencia de los conflictos por el narcotráfico en México a través del personaje de Heli, un chico que busca a su padre desaparecido misteriosamente. Su búsqueda lo lleva a una pequeña ciudad de México en la que sus problemas emocionales chocan con los de la sociedad mexicana como la explotación sexual y la falta de justicia.

"Quise mencionar y dedicar el premio a todos los mexicanos que están sufriendo, como los que sufren en la película y los que caen en la desigualdad de la corrupción y la violencia", agregó

Escalante, quien en 2010 obtuvo el premio Sundance/NHK por el guion de la cinta.
Por segundo año consecutivo el cine mexicano triunfó en Cannes. En 2012 Carlos Reygadas se alzó con el premio al mejor director por su "Post Tenebras Lux"

En tanto, las actuaciones amateur de los adolescentes protagonistas de "La Jaula de Oro", ópera prima de Diego Quemada-Diez, les valieron a los guatemaltecos Brandon López y Karen Martínez y al mexicano Rodolfo Domínguez el premio a la mejor interpretación.

Ninguno de ellos rebasa los 17 años y tampoco tenía experiencia actoral previa.
Catalogada como "una mezcla de documental y ficción", la cinta filmada en Centroamérica, México y Estados Unidos retrata el peregrinaje de miles de inmigrantes que cruzan de norte a sur el territorio mexicano sobre el tren de carga conocido como "La Bestia".

El relato se centra en dos adolescentes: Juan (Brandon López), de Guatemala, y Chauk (Rodolfo Domínguez), del estado mexicano de Chiapas, quienes forjan una amistad en medio de los obstáculos.

"El objetivo es ... provocar reflexión respecto a un problema norte-sur y hacer sentir a las personas, lograr que una persona en Kansas ya nunca vea igual a un migrante; que pueda ver que ahí hay un ser humano", expresó anteriormente Quemada-Diez, quien investigó sobre el tema durante casi una década.