MEXICO - Dieciocho cadáveres fueron exhumados de varias fosas clandestinas en el oeste de México tras la detención de 22 policías que confesaron haber facilitado información y víctimas a una organización narcotraficante, afirmaron el viernes autoridades.

Algunos cuerpos mostraban señales de tortura y se encontraban en ocho fosas en la localidad de La Barca, cercana a un lago turístico, en el estado de Jalisco, en los límites con Michoacán, dijo un funcionario de la procuraduría.

El funcionario solicitó el anonimato porque no estaba autorizado a hacer declaraciones a la prensa.

La investigación comenzó con la captura de 22 agentes policiales presuntamente involucrados en la desaparición de dos investigadores federales. Los cadáveres exhumados no están identificados, pero los de los dos agentes figuran entre éstos, aseguró el funcionario.

Los policías detenidos confesaron que trabajaban para el cartel narcotraficante Nueva Generación, que combate a sangre y fuego al grupo delictivo de los Caballeros Templarios en la región.