Los carteles mexicanos no solamente se dedican al contrabando de narcóticos y del asesinato de sus oponentes, pero ahora, estos grupos se han diversificado a otros sectores de la delincuencia. 
 
“Los grupos han visto oportunidades en otros sectores del crimen, cómo mover migrantes o la trata de personas”, dijo Steven Dudley, director de Insight Crime. 
 
Una de las nuevas diversificaciones es el tráfico humano y quizás la prueba más sanguinaria del cartel de Los Zetas fue la masacre de 72 inmigrantes en Tamaulipas. 
 
Según los expertos, los carteles están negociando con los mismo “polleros” y dictan cuándo y cómo serán los cruces, así como también cobran derecho de piso “por ser su territorio”. 
 
Las últimas estadísticas ponen a la frontera de Texas en el valle de Rio Grande en primer lugar con el número de indocumentados detenidos por la patrulla fronteriza en todo el país. 
 
Y es que Texas es un punto estratégico para los delincuentes y expertos aseguran que en dicho Estado se ven muchos casos de la trata de personas. 
 
Se estima que la trata de mujeres y niñas en Latinoamérica generó el año pasado 10 mil millones de dólares a los carteles mexicanos.