Los refrescos son casi casi tan indispensables como las tortillas en la vida cotidiana de los mexicanos. Es por esa razón que el proyecto de ley para subir los impuestos a los refrescos ha causado controversia en el país azteca. 

La reforma fiscal, propuesta por el presidente Enrique Peña Nieto, incluyó el cobro de un peso por litro en los refrescos o un centavo de dólar por onza.

El argumento es que en México hay entre 6.5 a 7 millones de enfermos diagnosticados con diabetes que requieren de $3,400,000,000 millones de dólares para su atención, según la Federación Mexicana de Diabetes.

Estas cifras son alarmantes ya que los mexicanos están a punto de convertir su sangre en refresco y según estudios, dicha nación es la que más bebidas azucaradas consume en todo el mundo.

Diversas organizaciones a favor de la salud están de acuerdo con el proyecto de ley ya que culpan a los refrescos por tener enfermo al país y por ser el país más obeso de todo el mundo.

Pero por otra parte, la Industria Refresquera Mexicana dice que no son responsables de los malos hábitos de los mexicanos y que el impuesto propuesto por el Presidente podría ocasionar que miles de personas pierdan su trabajo.

A continuación te invitamos a que nos compartas si crees que es una buena idea subir el impuesto a los refrescos. ¿Crees que esa sea la solución a la obesidad?, ¿Tomarías menos refrescos si costara más?