Las mujeres en el estado de Guerrero están hartas de ser víctimas de la violencia y ahora están dispuestas a tomar “armas en el asunto”.
 
Amas de casa, madres de familia y mujeres que solían quedarse en casa atemorizadas por la violencia están dispuestas a arriesgar su vida con tal de devolverle la paz a su comunidad. 
 
“De tener el coraje de lo que le hicieron a nuestras familias, eso nos quita el miedo, nos quita todo… nosotros lo único que tenemos son fuerzas para enfrentarnos a esas personas y que se acabe todo esto” dijo la guerrerense Amairani Garcia. 
 
Y es que más de 100 mujeres como Amairani decidieron formar parte de la policía comunitaria, éstas recibieron camisetas y armas para encargarse de las labores de vigilancia para resguardar la seguridad de sus hijos.
 
“Estamos dispuestas, con todo el corazón y el valor de que esto se calme” dijo Celsa Zarco quien ha sido víctima de crimen organizado. 
 
Las mujeres recibirán un curso rápido de defensa personal y de cómo utilizar un arma ya que la mayoría de ellas nunca había ni siquiera tomado una pistola.