CADIZ, España - El presidente mexicano Felipe Calderón advirtió el sábado que no se puede dar "ni un paso atrás" en el combate del narcotráfico tras cargar duramente contra la legalización de la marihuana para uso recreativo en algunas partes de Estados Unidos.

Calderón precisó que se trata de un cambio sin precedentes y argumentó ante los líderes europeos y latinoamericanos reunidos en la Cumbre Iberoamericana de Cádiz, que se impone una reflexión y nuevos planes para cortar el flujo de dinero de los consumidores a los grupos criminales.

"En nuestros países, un campesino que siembra media hectárea es perseguido y encarcelado. En nuestros países, miles de gentes son presas de las garras de la delincuencia, del crimen y del narcotráfico", dijo Calderón en su intervención en la sesión plenaria. "En Estados Unidos, ahora, simple y sencillamente, se producirá la marihuana a niveles industriales, se comercializará con absoluta libertad en esos estados y se consumirá a discreción".

El mandatario mexicano recordó que el problema no es solo la droga, sino la violencia asociada a la misma. En ese sentido, señaló que los consumidores estadounidenses y también europeos riegan de dinero a unos grupos capaces de corromper pequeños Estados y pidió estudiar fórmulas para cerrar ese grifo.

"Nos preocupa especialmente la violencia asociada a esas drogas", explicó. "Nos preocupa el secuestro y la extorsión, nos preocupa la trata de emigrantes".

"Si se le corta el suministro a este adversario peligroso, habremos ganado una batalla", agregó.

Calderón, que hizo de la lucha contra el narco uno de los ejes de su mandato, se despidió de las Cumbres Iberoamericanas recordando que países como México hubieran ganado hace tiempo esta guerra si no fuera por los millones de dólares que recibe el narco de los consumidores.