CARACAS - El vicepresidente venezolano, Nicolás Maduro, indicó este miércoles que el presidente Hugo Chávez va a tener un proceso postoperatorio complejo y duro tras la operación quirúrgica a la que fue sometido el martes en Cuba por un cáncer.

"La operación del día de ayer efectivamente fue una operación compleja, difícil, delicada, lo cual nos dice que el proceso postoperatorio va a ser un proceso también complejo y duro", indicó Maduro en una intervención por radio y televisión desde el palacio presidencial de Miraflores.

Chávez, de 58 años, superó "correctamente" y de "manera exitosa" una nueva operación, la cuarta en año y medio, en su proceso de lucha contra el cáncer.

La intervención duró más de seis horas e hizo vivir momentos de tensión a los colaboradores del presidente, según Maduro.

Recordó que Chávez advirtió días atrás de la necesidad de que el pueblo esté "serenamente preparado" para enfrentar "estos días duros" que van a venir.

"El mismo presidente Chávez días antes conversó con todo el equipo político y luego conversó con el país, el sábado pasado, y fue muy claro al plantearnos la necesidad de que nuestro pueblo lo acompañe (...) y que también que nuestro pueblo esté serenamente preparado para enfrentar estos días duros, complejos y difíciles que nos va a tocar vivir", señaló.

"Y en la confianza de que con Dios vamos a vencer y más temprano que tarde vamos a tener a nuestro comandante-presidente aquí, en esta casa del pueblo", señaló el vicepresidente.

Acompañado por el ministro de Petróleo, Rafael Ramírez, y el presidente del Parlamento, Diosdado Cabello, quienes estuvieron en La Habana hasta esta madrugada, Maduro indicó que se mantienen en contacto con los equipos médicos para manejar con "objetividad" esta situación.

Además, llamó al pueblo a "mantenerse en oración de amor y en acción de amor" y luego volvió a referirse a "sectores" opositores, "una minoría pequeña, tan pequeña como venenosa", que, dijo, "tiene que cesar en sus especulaciones, en sus mentiras, en su odio permanente".

Chávez, desde 1999 en el poder, viajó el lunes de madrugada a La Habana tras haber informado al país de la reaparición del cáncer, del que se sabe que está en la zona pélvica, pero no su tipología ni ubicación exacta.

El presidente venezolano planteó por primera vez la posibilidad de no poder seguir al frente del poder a partir del 10 de enero, día en que debe asumir para el periodo 2013-2019, y nombró a Maduro como su heredero político.