El Concejo Municipal de Chicago votó el jueves a favor del plan del alcalde Rahm Emanuel, para el presupuesto del 2013, por medio del cual pretende mantener a raya los impuestos y crear nuevos ingresos.

El presupuesto de $6,500 millones no incluye la creación de nuevos impuestos, nuevas multas, ni nuevos honorarios, excepto un aumento en las multas de parquímetros, ya que la Ciudad continúa lidiando con un controversial contrato con la compañía de parquímetros. Los costos del agua y el alcantarillado también se incrementarán.

"Este es un presupuesto que nos permite hacer inversiones importantes por medio de reformas al gobierno, en lugar de aumentar los impuestos", dijo Emanuel el mes pasado en su discurso de presupuesto. "No vamos a aumentar los impuestos de propiedad, no vamos a subir los impuestos de ventas, no vamos a subir el impuesto al combustible, no vamos a subir el impuesto de diversiones. Sin embargo, vamos reducir el Impuesto per Capita por empleado".

Emanuel tiene previsto realizar inversiones estratégicas en programas infantiles y en podado de árboles, mientras que también habrán unos 275 despidos estratégicos. Dijo que quiere reformar lo que puede reformar, e invertir en donde es importante: en la educación, las pequeñas empresas y servicios locales.

El presupuesto fue aprobado con una votación de 46 a 3.