ANTHONY, Nuevo México, EE.UU.-- Veintidós personas fueron arrestadas por narcotráfico y otros cargos durante una redada en las primeras horas de la mañana en un pueblo fronterizo, cuyos residentes despertaron con el ruido de helicópteros y gritos.

"A las cinco de la mañana oímos un gran retumbe", dijo Angie Márquez, de 19 años, que vive frente a una casa cuya puerta fue derribada en la localidad de Anthony. "Fue realmente alto. Mi mamá me dijo que me levantase porque había muchos policías".

Otra vecina, Aurelia Morales, de 49 años, dijo que vio helicópteros sobrevolar.

En una conferencia de prensa por la tarde en el vecino Las Cruces, el agente especial asistente del FBI Terry Wade dijo que 29 personas fueron acusadas en 13 querellas criminales por distribución de cocaína, heroína y marihuana en el condado Doña Ana y sus alrededores. Además de los 22 arrestados el miércoles, cinco personas seguían fugitivas y dos estaban ya bajo arresto por otros cargos.

Una de las personas está acusada además de entrar ilegalmente a Estados Unidos tras ser deportada y otra de ser un delincuente en posesión de armas de fuego, dijeron las autoridades.

Wade declinó decir si los acusados tenían lazos con cárteles de la droga en México.

Un total de siete órdenes de allanamiento fueron ejecutadas, y se confiscaron 20 armas de fuego, tres kilogramos de cocaína, 900 gramos de marihuana y 35.000 dólares en efectivo, dijo Wade.

En una casa, agentes federales abrieron un hueco en una cerca, arrancaron las barras de una ventana, rompieron el cristal y derribaron la puerta delantera.

Las querellas, que fueron presentadas en confidencialidad el 29 de abril y el 6 de mayo, se abrieron tras las redadas del miércoles.

De los 29 acusados, 17 son residentes de Anthony, Nuevo México, y cuatro de Anthony, Texas, de acuerdo con las autoridades. Otros dos son residentes de Berino, Nuevo México, dos de Las Cruces, dos de Canutillo, Texas, uno de Los Lunas, Nuevo México y otro de Vado, también en Nuevo México.

El fiscal federal de Nuevo México Ken Gonzales dijo que la redada es resultado de una investigación multiagencias de cuatro meses encabezada por el FBI contra narcotraficantes conocidos en el sur del condado Doña Ana. Agencias locales y estatales del orden ayudaron en la redada.