La epidemia de obesidad en los Estados Unidos está resultando ser tan terca como las llantitas que nos vuelven locos, y no muestra señales de dar marcha atrás.

Entre el 2009 y 2010 más de un tercio de los adultos y casi un 17 por ciento de los niños calificaron como obesos, informó el martes el Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC). Estas cifras son similares a las registradas en el 2003.

"Es bueno que no vimos aumentos. Por otro lado, no hemos visto disminuciones en ninguno de los grupos", Cynthia Ogden, investigadora del CDC.

A principios de la década, un ligero aumento se observó entre los hombres blancos, negros e hispanos y entre las mujeres hispanas y negras.

Las cifras de obesidad entre el 2009 y 2010, corresponden a más de 78 millones de adultos y casi 13 millones de niños de 2 a19 años de edad.

Esas cifras son alarmantes, y si bien no han aumentado en los últimos años, "estamos estancándonos en una tasa de prevalencia inaceptablemente alta", dijo el doctor David Ludwig, director de un Centro de Prevención de la Obesidad del Hospital Infantil de Boston. Él no estuvo implicado en los informes.

Los resultados fueron publicados en línea en el Journal of the American Medical Association.

El Dr. Elbert Huang, profesor asociado de medicina de la Universidad de Chicago, dijo que sus investigaciones muestran que incluso si las tasas de obesidad continúan siendo estables, en un futuro habrá un aumento considerable de diabetes y en los costos relacionados con esa enfermedad. Esto se debe a que la diabetes tipo 2, se vuelve más frecuente con la edad.