SAN DIEGO - Cerca de 7.5 % de los inmigrantes (16,500 personas) cuyos casos estaban pendientes en cortes de inmigración recibieron la suspensión de su órdenes de deportación, anunciaron las autoridades migratorias.

La secretaria de prensa en jefe de la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE), Gillian Christensen, dijo que la decisión sigue a una revisión masiva del sistema de cortes de inmigración motivada por los fuertes retrasos que enfrenta y que permitirá a la agencia enfocarse en los casos de personas con historial criminal.

Esta revisión "permitirá a la agencia hacer un mejor uso de sus recursos disponibles", indicó Christensen en un comunicado de prensa en el que explica que ICE mantiene su discreción para revisar casos pendientes frente a la Oficina Ejecutiva de Revisión de Inmigración (EOIR) del Departamento de Justicia.

Estadísticas dadas a conocer por la agencia indican que cerca de 2,700 casos han sido suspendidos y que el resto requerirá todavía completar más trámites y revisión de antecedentes penales.

Según ICE, los 300,000 casos pendientes frente a EOIR están siendo revisados por sus abogados a nivel nacional, adhiriéndose a las prioridades de aplicación de la ley como son criminales, fugitivos de inmigración, reincidentes del cruce ilegal y personas que han cruzado la frontera recientemente.

La agencia federal ha revisado los casos de 179,518 personas que no están detenidas, de las cuales 16,518 (9%), son elegibles para la suspensión de sus deportaciones.

Entre las personas detenidas, 40,036 casos han sido revisados, con cerca de 26 (menos del 1%), elegibles para la suspensión de deportación.

De los 16,518 casos pendientes de personas no detenidas, 2,722 han sido cerrados en forma administrativa, que incluyen miembros activos y veteranos de las fuerzas armadas de EEUU o sus familiares, además de 175 niños y 180 estudiantes universitarios que llegaron al país cuando tenían menos de 16 años.

Otros beneficiados incluyen a 100 individuos que sufren serias condiciones mentales o físicas y 60 víctimas de violencia doméstica o tráfico humano.

Pese a ser un alivio, las suspensiones no implican necesariamente un permiso de trabajo, por lo que expertos consideran que podría ser beneficioso que los inmigrantes exijan una cita en la corte que podría darles una posibilidad de acogerse al asilo.

El Gobierno del presidente Barack Obama ha deportado a más de un millón de indocumentados desde 2009, lo que supone un nuevo récord.

En agosto pasado, sin embargo, anunció que cerca de 300,000 casos de deportación serían revisados y que aquellas personas sin antecedentes penales y los inmigrantes indocumentados que no representasen riesgo para la seguridad nacional podrían ver sus expulsiones suspendidas indefinidamente.