Buzos encontraron un cuerpo el sábado en la noche bajo la plataforma de petróleo que se prendió en fuego tras la explosión en el Golfo de México, informó la Guardia Costera y un oficial de la petrolera, en información dada a conocer por NBC News.

 
John Hoffman, presidente y director ejecutivo de Black Elk Energy también confirmó que un cuerpo fue encontrado en el fondo del mar por un equipo de buzos contratados por su compañía.
 
“Los buzos continuarán buscando al segundo trabajador desaparecido”, escribió Hoffman en un email, reporta NBC News. 
 
La Guardia Costera había suspendido más temprano el sábado la búsqueda de los dos desaparecidos.
 
El incendio comenzó el viernes cuando los obreros utilizaban un soplete de oxiacetileno para cortar una tubería en la plataforma propiedad de Black Elk Energy, con sede en Houston, situada a unos 40 kilómetros (25 millas) al sureste de Grand Isle, Luisiana.
Cuatro empleados sufrieron extensas quemaduras, si bien la vocera de Black Elk Energy, Leslie Hoffman, dijo que las quemaduras no eran tan graves como se temió inicialmente.
 
Funcionarios del Centro Médico General de Baton Rouge dijeron el sábado que dos hombres permanecen en estado crítico, mientras que dos se encuentran en condición grave. Los cuatro, atendidos en una unidad de quemaduras, son empleados de la contratista del yacimiento petrolero, Grand Isle Shipyard, y son filipinos. El hospital indicó que Grand Isle Shipyard trata de contactar a los familiares de los hombres en las Filipinas.
 
Mientras tanto, funcionarios indicaron que no hay derrame de crudo en la plataforma incendiada, un alivio para los habitantes de la costa, aún desgastada dos años después de que el derrame de la firma británica BP PLC mostrara el riesgo que representa la perforación en altamar al ecosistema y la economía de la región.