De acuerdo con un reciente estudio, las parejas que siguen los roles tradicionales de género en cuanto a las labores del hogar, tienen más sexo que las parejas en donde los hombres ayudan con las tareas domésticas que son tradicionalmente delegadas a la mujer.

Según el estudio, publicado en una revista de sociología, la frecuencia de actividad sexual está estrechamente relacionada al tipo de labores que desempeña cada miembro de la pareja.

El estudio encontró que las parejas más tradicionales, en donde los hombres no cocinan, limpian o compran el mandado, hacen el amor 1.6 veces más veces que las parejas en donde el hombre se encarga de ese tipo de labores.

La publicación describe como tareas más “masculinas”, el podar el césped, pagar los recibos y dar mantenimiento a los autos.

¿Será entonces que las mujeres tendrían que elegir entre tener ayuda con las labores del hogar o tener una satisfactoria vida sexual?

¿Habrán encontrado los hombres la mejor excusa para no lavar los platos o hacer de comer?

No es el caso. Según los autores del estudio, si el hombre deja de ayudar en las labores del hogar, puede ser causa de conflicto y disminuir la satisfacción dentro del matrimonio en la mujer.