NUEVA YORK - Un total de 20 niños han muerto ya durante este invierno en Estados Unidos, lo que representa una de las cifras más altas que se hayan observado a estas alturas del año desde que las autoridades de salud comenzaron a llevar el registro.

Sin embargo, los expertos han descartado que eso signifique que la actual temporada de gripe será inusitadamente mortífera.

El ritmo inusual y acelerado de contagio obligó a Nueva York a declararse en emergencia.

Casi 100 niños mueren durante una temporada promedio de gripe y se desconoce todavía si ello ocurrirá este año.

En Dallas, una niña de 6 años perdió la vida tras visitar una sala de emergencias, donde los médicos, según su padre, se habían negado a hacerle una prueba de gripe.

En Chicago, el Departamento de Salud Pública registró 121 hospitalizaciones asociadas a la influenza.

Los decesos incluyen el de una niña de 6 años en Maine, un adolescente de 15 en Michigan a quien le fascinaba la robótica y un estudiante de bachillerato en Texas, quien enfermó en Wisconsin cuando visitaba a sus abuelos en la temporada navideña.

En promedio, unos 24,000 estadounidenses fallecen durante cada temporada de gripe. Los ancianos con padecimientos crónicos enfrentan el riesgo más grave.