¿Te gustaría saber si con ese chico tan guapo que conociste en un bar tendrás química sexual? ¿Quieres saber si tu pareja podría serte infiel? La ciencia trae respuestas para estos interrogantes.

La ciencia ha encontrado respuesta a casi todo lo que nos pasa con el sexo: así, si una mujer difícilmente alcanza el orgasmo durante el coito puede ser debido a que tenga el clítoris muy separado de la vagina, mientras que gatillazos y eyaculación precoz suelen deberse a que los nervios y el estrés ante la excitación pueden bloquearla.

Además, los descubrimientos científicos pueden prever si dos personas que se conocen formarán una pareja estable observando su actividad cerebral. Además, se reveló que hay genes específicos asociados a la infidelidad y que las posibilidades de conquistar son más altas si un chico o chica sale acompañado de una amiga.

Nuestro comportamiento sexual está dominado por hormonas de nombres tan exóticos como dopamina, serotonima, endocrinas o noradrenalina. Ellas son las culpables de cuando estamos estresados, un beso de amor nos relaje, o de que una mujer se vea mucho más atractiva y despierte más interés en la segunda semana del ciclo, cuando tiene los estrógenos por las nubes que si estuviera en una base con altos niveles de progesterona.

Otro dato revelador, consiste en que los hombres que practican sexo tántrico alcanzan orgasmos sin eyaculación, las mujeres lo alcanzan a través del deporte y los discantados sienten deseo a pesar de haber perdido la sensibilidad en sus genitales.

Una vez más, la ciencia ha logrado encontrar razones empíricas a cuestiones tan complicadas como el amor, el sexo y las relaciones humanas.

Fuente:

La Vanguardia

“La Ciencia del Sexo"