JOHANNESBURGO - Aenki Kassie, la antepenúltima hablante de la lengua viva más antigua de Sudáfrica, el san, ha fallecido a los 71 años en la localidad noroccidental sudafricana de Upington, en la provincia de Cabo Norte.

 

El diario local Cape Times informó el viernes de que, con la muerte de la mujer, sólo dos personas en Sudáfrica siguen hablando el san, una lengua del desierto de Kalahari que los estudiosos consideran la más antigua de las decenas de lenguas indígenas de este país austral con once lenguas oficiales.

 

Según la fuente, el Comité Coordinador de los Pueblos Indígenas de Sudáfrica calificó a Kaessie, cuyo fallecimiento acaeció el pasado día 7 pero trascendió casi dos semanas después, como "gran contadora de historias".

 

"Ella y su hija cooperaban con la Unesco para conservar y promover el legado oral del pueblo khomani, del desierto del Kalahari", añadió del Comité.

 

Con la lengua prácticamente desaparecida, se conservan unas 12.000 páginas de transcripciones del san oral.

 

En ellas se recogen información de los mitos, las creencias y los rituales del pueblo khomani.

 

El lingüista alemán Wilhelm Bleek, el gran estudioso de la lengua san, publicó en 1956 en Estados Unidos un diccionario explicativo de este idioma al borde de la extinción.