CENTRO DE REDACCION - Este viernes, el presidente Barack Obama se dirigió a la nación a la 1:05 de la tarde hora del este, en una breve intervención a través de la cual convocó al consenso, al sentido común, a la cooperación y a la acción.

El discurso tuvo que ver con aspectos tan importantes como el rumbo y las acciones a tomar para lograr "el crecimiento" de la economía y la "reducción" del déficit fiscal.

El llamado "abismo financiero" mantendrá ocupado al Congreso en una serie de debates para evitarlo. Una situación económica que podría traer recortes, impactar programas sociales y elevar los impuestos.

El presidente Obama también calificó "de saludable" la propuesta de "negociar" el incremento de los impuestos, sin dejar de mencionar a la clase media, uno de los sectores de la población más afectados por la crisis económica.

Tras una reñida campaña electoral, el presidente reelecto tendrá que tomar medidas para generar las condiciones que den trabajo a millones de desempleados, reducir la galopante deuda federal, terminar con una guerra en Asia, unir a un país dividido y evitar que Irán obtenga ojivas nucleares.

Pero quizá la tarea más inmediata es determinar si la Casa Blanca y el Congreso impedirán que el país vuelva a caer en una recesión el próximo año.

No adoptar con urgencia las medidas apropiadas, podrían traer una amplia gama de aumentos fiscales y recortes presupuestarios a partir de enero, endureciendo la vida de millones de familias y poniendo en peligro la ya debilitada recuperación económica.