La escena con la que se encontró la novia de Ángel Javier C. M. cuando fue a buscarlo a su casa, seguro no la olvidará jamás.

La mujer encontró el cadáver de su novio encima de la cama con la cara destrozada y el cuerpo parcialmente devorado por los dos perros de raza Pitbull que tenía Ángel, según informó la guardia civil de Madrid, en España.

La autopsia practicada a Ángel, de 34 años, indicó que falleció por causas naturales, de un infarto y llevaba tres días muerto.

Debido a que tenía la cara destrozada por las mordeduras y su estado incipiente de putrefacción fue necesario someter al cadáver a varias pruebas de identificación y de reseña dactilar, bajo la supervisión del juez. «Todo hacía suponer quién era el fallecido pero el magistrado no autorizó el enterramiento hasta que se cotejaron las huellas y se confirmó plenamente su identidad», añadieron fuentes jurídicas.
 
Los padres del fallecido y la novia empezaron a preocuparse al no contestar las llamadas, así que la novia decidió ir a buscarlo a su casa.
Cuando entró se encontró con un fuerte olor, los Pitbulls dando vueltas inquietos y heces de perro en el suelo. Al llamar su nombre y no contestar, se dirigió hasta la habitación donde encontró la horrenda escena.
 
Según la investigación, los animales habían empezado a alimentarse con su dueño después de haber intentado alcanzar sin éxito la zona de la cocina donde estaba el pienso. 
 
A falta de las pruebas forenses, se concluyó que los perros devoraron al hombre cuando ya estaba muerto.