Muchas profecías han pronosticado el fin del mundo. Una de esas es la del monje ruso Rasputín que dejó escrito que llamas del sol devastarían la tierra quemando personas y plantas. Y es que según dijo Rasputín "un gran dragón derramará mucha sangre".

El monje ruso sitúa el fin del mundo en un día como hoy 23 de agosto del 2013, aunque claro está hablaba en sus profecías de muchas de las catástrofes que estamos viviendo hoy, gracias a las afectaciones que provocan los ciclos solares.

Sin embargo, parece que en cuestiones de exactitud de fechas al menos, el monje ruso se equivocó.