Aunque con muchos tropiezos, un grupo bipartidista de la Cámara se comprometió a presentar su versión del proyecto de reforma migratoria para junio, mientras el Comité Judicial del Senado avanza en su propia versión.

“Tenemos que llegar a un acuerdo”, dijo el congresista, Luis Gutiérrez (D-Illinois), quien hace parte del grupo de ocho negociadores de la Cámara.
Los mayores desacuerdos tienen que ver con el programa de visas temporales, los beneficios de salud, y también el programa de empleadores para verificar el estatus migratorio de sus empleados, conocido como E-verify.
Los ocho legisladores de la Cámara de Representantes, cuatro  republicanos y cuatro demócratas, diseñan el borrador del proyecto y se reunirán para analizarlo la próxima semana.
 
Entretanto, la versión del Grupo de los Ocho del Senado incluye una vía de legalización para los 11 millones de indocumentados, condicionada por la seguridad en la frontera.