El tiroteo en un parque que dejó 13 personas heridas la semana pasada fue para vengar un rozón que sufrió uno de los presuntos atacantes en un tiroteo ocurrido anteriormente, afirmó Garry McCarthy, superintendente de Policía de Chicago.

Bryon Champ, de 21 años, a quien se le presentaron cargos por presuntamente haber disparado en el Cornell Square Park, sufrió una herida de bala en su pierna ese jueves más temprano. Los fiscales afirmaron que fue baleado por un pandillero rival.

“El motivo de este incidente fue un tiroteo que no se reportó en el que este individuo se quiso vengar del rozón que sufrió antes”, dijo McCarthy la tarde de hoy martes.

Champ es uno de cuatro individuos que enfrentan tres cargos de homicidio y agresión agravada con arma de fuego.

Tabari Young, de 22 años, ha sido acusado de disparar con un rifle de asalto contra la multitud; Kewane Gatewood, de 20, está acusado de conseguir el arma que Young usó; y Brad Jett, de 22, está acusado de participar como vigía durante el tiroteo.

Los fiscales señalaron que Champ les contó a los otros sobre la herida que sufrió, tras lo cual se dirigieron al parque para buscar venganza. Varios testigos informaron que los gatilleros dispararon  unos 20 tiros a eso de las 10:15 p.m. La multitud en el parque se dispersó. Un niño de tres años recibió un balazo en la quijada y permanece hospitalizado.

Los cuatro individuos están arrestados sin fianza. McCarthy dijo que se espera que se presenten más cargos en su contra. 

McCarthy afirmó que "Champ había sido convicto de usar un arma ilegalmente. Esto es un crimen serio que manda a muchos a la cárcel, pero Champ fue enviado a un reformatorio como castigo”.

“Poco después de un año, Champ es uno de los acusados en un tiroteo que hirió a 13 personas”, afirmó McCarthy.

McCarthy exigió que se aplique una sentencia mínima por posesión ilegal de un arma.