WASHINGTON - La ex congresista estadounidense Gabrielle Giffords regresó a vivir a Tucson (Arizona), la ciudad en la que hace 19 meses recibió un disparo en la cabeza en un tiroteo en el que murieron seis personas.

"Gabby ha estado esperando este día durante mucho tiempo", escribió el esposo de Giffords, el exastronauta Mark Kelly, en Twitter.

Según la cadena CNN, la pareja compró una casa en junio pasado en el centro de la ciudad de Tucson.

Desde el tiroteo, ocurrido el 8 de enero de 2011 y en el que Giffords recibió un impacto de bala que le atravesó el hemisferio izquierdo del cerebro -que alberga la parte motriz y el habla-, la ex congresista ha pasado la mayor parte del tiempo en un programa de rehabilitación en un hospital de Houston (Texas).

Giffords, que dejó su escaño en el Congreso en enero pasado, había visitado Tucson varias veces desde el tiroteo pero ahora, según su esposo, van a volver a vivir de nuevo en la ciudad y ella continuará allí con su rehabilitación.

"Es el momento de que ella vuelva a llevar una vida lo más normal posible después de este tipo de lesión catastrófica (...) Obviamente, una gran cosa para ella es volver a casa", explicó Kelly al diario Arizona Daily Star.

El acusado del tiroteo, Jared Loughner, se declaró el pasado martes culpable ante un juez federal de Arizona.

Loughner se presentó el 8 de enero de 2011 en un acto con votantes de Giffords fuera de un supermercado Safeway en Tucson con una pistola semiautomática y tres cartucheras con munición para intentar matar a la entonces congresista.

En el ataque murieron Christina Taylor Green, de 9 años; el asistente de Giffords Gabe Zimmerman, de 30 años; el juez federal John Roll, de 63 años; Dorwan Stoddard, un exempleado de la construcción de 76 años; Phyllis Scheneck, ama de casa de 79 años, y Dorothy Morris, de 76 años.

Otras 13 personas resultaron heridas, entre ellas Giffords.