La asunción de Francisco como nuevo líder de la Iglesia católica tuvo algunos momentos inesperados que sorprendieron a los millones que siguieron la transmisión en todo el mundo.

EL ANILLO: A diferencia de sus antecesores, el Papa Francisco decidió que el Anillo del Pescador que le entregaron no fuera de oro, sino de plata dorada, en línea con su voto de pobreza jesuita.

MÁS DE CIEN DELEGACIONES: Venidas de todo el mundo, 132 delegaciones con presidentes y representantes de distintos gobiernos del mundo asistieron a la asunción de Jorge Bergoglio como nuevo representante de la Iglesia católica.

LA BANDERA DE SAN LORENZO: En la Plaza San Pedro ondearon banderas del Vaticano, italianas y argentinas, especialmente. Sin embargo, una se destacó entre todas: los colores de San Lorenzo, el equipo del que Francisco es hincha, flamearon en el Vaticano.

500 CURAS OFRECIERON LA COMUNIÓN: Cinco centenares de eclesiásticos recorrieron la Plaza San Pedro para bendecir a los presentes.

EL PAPAMÓVIL DESCAPOTABLE: La ruptura del protocolo promete convertirse en una costumbre del nuevo Sumo Pontífice. Esta vez, Francisco solicitó que el tradicional papamóvil lo trasladara sin techo ni vidrios antibalas que lo distanciaran de la multitud.

EL SALUDO CON EL PATRIARCA DE CONSTANTINOPLA: Por primera vez en la historia, el líder de la Iglesia Ortodoxa asistió a la asunción del Papa y se estrechó en un saludo con el flamante Sumo Pontífice.

UN REGALO QUE SORPRENDIÓ A LA SEGURIDAD: Una de las 132 delegaciones presentes le regaló una suerte de chalina al Sumo Pontífice y se acercó a colocárselas sobre los hombros. Rápidamente, los guardias se acercaron a retirársela.

UNA MISA POLÍGLOTA: El Papa Francisco ofició la misa en latín, pero leyó en italiano su homilía. Las lecturas fueron también en diferentes idiomas: la primera en inglés, el salmo cantado por un niño del coro de la Capilla Sixtina en italiano y la segunda lectura, en castellano.

UNA NUEVA RUPTURA DEL PROTOCOLO: En pleno camino hacia el Vaticano, Francisco rompió el protocolo, se bajó del papamóvil y besó la frente de un hombre con discapacidad que era sostenido en brazos por un familiar. También paró para saludar a varios niños.

LA SEGURIDAD: Mil hombres estuvieron a cargo de custodiar la ceremonia de asunción de Francisco. El operativo incluyó policías, inspectores, escuadrones anti-bombas y hasta francotiradores.