Hoy se inicia la Semana Nacional de Preparación para los Huracanas y entender qué son estos fenómenos climáticos, así como las tormentas tropicales te ayudara a tener más información para evaluar su peligro y protegerte. Los riesgos propios de este tipo de tormentas se manifiestan de distintas formas. Conoce todos los escenarios posibles y prepara a tu familia para enfrentarlos.

Aún están frescos en el recuerdo de todos las devastadoras consecuencias de la tormenta Katrina. La falta de prevención y de preparación hicieron la catástrofe mucho peor. Con ocasión de la semana de la preparación contra los huracanes, el Centro Nacional de Huracanes pone a tu disposición información vital para identificar las características principales y consecuencias de estas tormentas.

Los mayores peligros asociados a una Tormenta tropical son:

Mareas violentas. Los fuertes vientos pueden causar olas que pueden llegar a los 20 pies de altura. Son la peor amenaza para la vida y se pueden extender por cientos de kilómetros de línea costera. El poder devastador del mar puede destruir edificios, erosionar dunas y dañar caminos y puentes. Además el agua salada del mar, al meterse tierra adentro, puede contaminar lagunas y ríos dulces.

Fuertes lluvias e inundaciones. Los ciclones tropicales suelen producir lluvias torrenciales que desencadenan inundaciones con alto poder de destrucción. Las inundaciones son el principal riesgo para la gente que vive tierra adentro. Las inundaciones relámpago causan subidas abruptas del nivel del agua que pueden dejar atrapada a cualquier persona desprevenida.

Fuertes vientos. Los vientos previos al huracán ya son de por sí lo suficientemente peligrosos como para ameritar evacuaciones de emergencia y preparativos. Los vientos de 74 millas por hora o más pueden fácilmente destruir casas y desbaratar estructuras ligeras como símbolos de tráfico, techos y objetos de la vía pública.

Corrientes marinas: Después de que las olas gigantes rompen contra la costa estas pueden producir terribles corrientes marinas. Agua que retorna mar adentro con tanta potencia que ni un nadador olímpico podría evitar ser arrastrado por ella.

Tornados. Los huracanes y tormentas tropicales pueden producir tornados. Estos fenómenos atmosféricos suelen ocurrir lejos del centro del huracán. Están precedidos por lluvias fuertes y tormentas eléctricas. Suelen ser relativamente débiles y cortos, pero aún así suponen un riesgo para la vida.

Para obtener más información sobre cómo protegerte de cada uno de estos peligros visita la página del Centro Nacional de Huracanes (está en inglés).