Hay personas a las que las roban siempre y hay otras a las que casi nunca. La diferencia no está solo en el azar, sino en una serie de patrones y comportamientos que los ladrones saben captar. Ellos buscan a la víctima más despistada y débil para robarle. Sigue estos consejos y podrás reducir las posibilidades de que te roben.

Camina decidida. Los ladrones suelen elegir a sus víctimas entre los más despistados y fáciles de intimidar. Si ves gente de mala apariencia y no la puedes evitar intenta caminar segura de ti misma y a paso firme sin mostrar miedo. Es probable que les generes inseguridad e incrementes las chances de que no te quieran robar.

Cruza tu bolso. No lleves el bolso colgado del hombro. Llévalo cruzdo alrededor del cuello y que quede por delante. Los arrebatadores de bolsos buscan a mujeres que los lleven de manera descuidada. Es mucho más fácil arrebatarlo de un tirón si no está cruzado. Si vas en transporte público procura que tu bolso siempre esté frente a ti, nunca la costado o en la espalda.

Observa el entorno. Los ladrones suelen ser una pieza que no cierra en el rompecabezas general. Están al acecho, detenidos mirando a todo el mundo, en un lugar donde todas las personas normales caminan o están de paso. A pesar de ser verano, llevan chaquetas en los brazos para ocultar sus movimientos o están vestidos elegantemente pero sin que la ropa les quede bien. Si estás atenta notarás cosas que te llamen la atención. Sigue tu instinto.

No muestres tu dinero. No lleves todo tu dinero en fajos en un mismo lugar. De esa manera cuando tengas que pagar algo evitarás mostrar mucho dinero. Llévalo repartido por distintas partes de tus bolsillos o billetera. Ten conciencia de lo que tienes en cada lugar y no lo cuentes en un negocio frente a todo el mundo. Ten especial cuidado en los cajeros automáticos. Haz un paneo visual de 360º antes de retirar dinero.

Cuidado cuando eres turista. La ocasión ideal para un ladrón es robar a  un turista desprevenido. Trata de no ser el típico extranjero con la cámara al cuello. No dejes que la belleza de un paisaje te haga bajar los brazos. En especial, en los bares y restaurantes del país que visitas no dejes tu teléfono o billetera sobre la mesa en la que comes o tu bolso fuera del contacto con tu cuerpo. Estate atenta.

Lo raro es raro. Alguien te detiene por la calle y te cuenta una historia complicada o te piden que le cambies un billete de gran valor, alguien que te inspira desconfianza te propone un negocio en un bar, sin conocerte… No caigas en trucos de timadores y cada vez que te suceda algo así preguntante mentalmente: “¿Si yo fuera esta persona, detendría yo a un desconocido para decirle esto?” si la respuesta es no, sonríe y sigue de largo.

Planea tu recorrido. No dejes los trayectos al azar y si vas a un lugar que no conoces infórmate o pídele a un amigo que lo conozca que te indique el destino. A veces es preferible pagar parking y dejar el coche en un lugar seguro, a que, por ahorrar un poco de dinero, dejarlo en un lugar que es una verdadera “Boca de lobo”.

Mantén la calma. Si no has podido evitar que te roben y un ladrón está frente a ti pidiendo tu dinero no pierdas la cabeza. Se racional y no grites, dale el dinero y no intentes negociar nada. Es preferible perder un objeto de valor que resultar herido. Lo más probable es que quiera tu cash y largarse cuanto antes.

Si quieres puedes leer más tips de la policía Metropolitana de Columbia aquí (está en inglés)