Llegas tras un largo viaje al destino turístico señalado, apenas dejan las cosas en el hotel bajan inmediatamente a la playa. Tanto entusiasmo por ver el sol y el mar suelen traer el primer dolor de cabeza de las vacaciones: Quemarse la piel tras un día de exposición total a un sol demoledor.

La Clínica Mayo, uno de los hospitales de referencia mundial, da una serie de recomendaciones a tener en cuenta para el caso de quemaduras solares:

Cuando ver al doctor. Si el daño ya esta hecho es importante saber distinguir cuándo es leve o cuando tiene importancia suficiente como para ir al médico. Una quemadura debería ser vista por un profesional cuando: hay ampollas y la quemadura cubre una gran superficie del cuerpo. Está acompañada por fiebre, dolor de cabeza, confusión, nauseas, escalofríos o si tras unos días de cuidados caseros el dolor no remite. También se recomienda ver al médico si la quemadura da signos de estar infectada: se hincha, hay pus en las ampollas o si la zona quemada adquiere un color rojo intenso y duele.

Que hacer mientras tanto. Mientras esperas a tu cita con el doctor hay algunos remedios caseros que pueden ayudarte a reducir el dolor. Se recomienda tomar Ibuprofeno (Advil, Motrin u otros). Poner compresas frías sobre la parte afectada de la piel o tomar duchas o baños fríos. Aplicar un after-sun de Aloe Vera sobre la piel dolorida.

Además, los expertos de la Mayo Clinic recomiendan no romper las ampollas, ya que estas contienen fluidos Serum generados por el cuerpo para contrarrestar los efectos de la quemadura. Para colmo, romper las ampollas dificulta el proceso de recuperación y te hace más propensa a infecciones.

El calor y el sol producen deshidratación por lo tanto es bueno también beber fluidos ya que tu cuerpo los consume más rápidamente que lo habitual.

Se te cae la piel. Es un proceso natural del cuerpo deshacerse de la piel dañada. Por lo tanto es comprensible que se caiga la piel lesionada. Aplica lociones suavizantes a los lugares donde has estado perdiendo piel.

Claramente la mejor manera de evitar todo esto es con prevención. Las recomendaciones más importantes son:

Evitar la exposición al sol entre 10 y 4 de la tarde. Los rayos de sol son más fuertes durante estas horas. Trata de planificar actividades al aire libre durante otros momentos del día. Si no puedes evitar estar fuera, entonces busca la sombra y no permanezcas todo el tiempo al sol.

Cúbrete. Usa sombrero y ropa liviana que cubra tus brazos y piernas. Las gorras de basebal suelen ser útiles ya que cubren también la cara.

Utiliza pantalla solar. Se recomienda protector de graduación 15 o más alta. Los dermatólogos aconsejan utilizarlos de 30 o más. Aplícatelo generosamente cada dos horas o con mayor frecuencia si nadas.

Utiliza lentes de sol. Asegúrate de que tus gafas te protejan del 99 o 100% de la luz ultravioleta.

Si quieres más información no dudes en consultar la página de la Clínica Mayo, haz clic aquí (está en inglés).