La vida de una persona puede llegar a cambiar sustancialmente si le diagnostican una enfermedad, a veces silenciosa, que afecta sus hábitos alimenticios de manera radical en algunos casos. Muy difícil de detectar, con síntomas que pueden despistar hasta al médico más experimentado, estamos hablando de la Enfermedad Celiaca (EC). Veamos de qué se trata esta condición, cuáles son los síntomas y qué implica padecerla.

La EC lesiona el intestino y consiste en una intolerancia permanente al gluten, una proteína presente en el trigo y otros cereales.

Al lesionarse el intestino, éste pierde la capacidad de absorber nutrientes, lo que en casos extremos puede llegar a ser fatal para personas que desconocen su enfermedad.

Este mal es mucho más común de lo que se piensa: según estudios de la American Celiac Disease Alliance (ACDA) en los EEUU 1 de cada 250 personas la padece.

Un aspecto traicionero de la EC es que no necesariamente se manifiesta desde el primer momento. Puede ser asintomática durante muchos años y salir a luz durante períodos de estrés físico y/o emocional, o con situaciones como infecciones virales, lesiones físicas, embarazo o cirugía. Cualquiera de esas circunstancias puede activarla por primera vez.

Algunos de los síntomas relacionados a la enfermedad son:

- Perdida de peso, a pesar de tener buen apetito
- Osteopenia, osteoporosis
- Infertilidad
- Fatiga, debilidad y falta de energía
-  Dolor en los huesos o ligamentos
- Defectos en el esmalte dental
- Depresión
- Gas y cólicos intestinales
- Diarrea crónica o estreñimiento (o ambos)
- Esteatorrea (heces malolientes, con grasa, malformados y en ocasiones flotantes)
- Anemia

Los que descubren la enfermedad de adultos tienen que volver a definir sus actos alimenticios y su estilo de vida. El gluten está presente en muchos alimentos derivados asociados al pan pero también en otros donde no se sospecharía: sopas, caramelos, salsas e incluso en medicamentos. Los que la padecen tienen que hacer un cambio importante: a partir de entonces leer todas las etiquetas y buscar en cada alimento el signo de “Libre de Gluten”.

Para poder diagnosticar con certeza el EC es necesario hacer un test de sangre. Una vez que esta prueba da positiva el paciente debe someterse a una biopsia de intestino delgado para poder evaluar el daño que la enfermedad haya podido causar al mismo.

Si necesitas más información te remitimos a la sitio oficial de la ACDA.