El verano nos ofrece una enorme variedad de frutas y vegetales. Pero aunque sea que vengan de un mercado local o incluso de tu propio jardín, estos alimentos pueden estar contaminados por agentes patógenos. Seguir una serie de recomendaciones a la hora de comprar, guardar y preparar alimentos crudos, pueda marcar la diferencia entre disfrutar de un delicioso plato o pasar una mala noche en el Hospital.

Según el Centro para el Control de Enfermedades de Estados Unidos, cerca de 14 ciudadanos americanos mueren cada día por contaminación alimenticia. A pesar de que los alimentos vegetales son extremadamente saludables -y deben incluirse en una dieta balanceada- es importante saber que si son cosechados o manipulados incorrectamente pueden desencadenar enfermedades mortales.

Agentes patógenos como el E. Coli, Salmonela, Listeria o el Norovirus pueden afectar a los alimentos durante su cosecha o proceso de manipulación. El hecho de que los vegetales provengan de una granja orgánica no es suficiente para descartar la posibilidad de contaminación.

Ponemos a tu alcance una serie de consejos de la Academy of Nutrition and Dietetics:

Lava las verduras. Incluso si vienen en un envase que dice que están listas para servir. Es un acto de prudencia que no te tomará más de un minuto.

Sécalas con un trapo o papel. Esta acción ayuda a librarles de bacterias y completa su proceso de limpieza.

Comprar suelto mejor que en bandejas plásticas precintadas. Al comprar suelto puedes elegir mejor las piezas que parezcan más saludables y evitar las que estén magulladas.

Elimina las zonas lastimadas de frutas o vegetales. Retira las hojas exteriores de la lechuga o los anillos exteriores de la cebolla. Corta la parte golpeada, agujeros o defectos de la fruta.

Lávalos incluso si los vas a pelar. Es importante lavar las frutas o verduras para evitar que las bacterias no sean transferidas al cuchillo antes de pelarlas.

No mezclar las tablas para cortar. Vegetales en una tabla de un color y carnes crudas en otra tabla de otro color. Las carnes crudas al cortarse pueden desprender líquidos que contengan bacterias que contagien a los vegetales.

Poner fecha de caducidad en los restos. Vegetales ya cocinados pueden caducar y generar agentes contaminantes después de preparados. Indica en el tupper que los contiene la fecha en la que fueron elaborados.

Puedes encontrar más información sobre cómo prevenir la contaminación alimenticia en www.homefoodsafety.org.