Los jóvenes han descubierto una nueva manera de consumir alcohol. La práctica se llama "smoking alcohol", y en lugar de pasar el etanol por el hígado lo envía directamente a los pulmones y al cerebro.

Los videos mostrando a jóvenes llevando a cabo esta práctica se han convertido en virales en youtube. Ellos han transformado sus dormitorios en laboratorios para así "fumarse el alcohol".

Frotan las botellas de licor, o les aumentan la temperatura para generar un vapor de alcohol, que luego inhalan en lugar de beber el alcohol, lo que posibilita que este llegue más rápidamente al cerebro y sientan los efectos más rápido y con menos cantidad.

Por supuesto, esto también pudiera intoxicarlos más rápido, pero también provocar problemas respiratorios y daños en los pulmones a largo plazo, provocando fibrosis.