Es impresionante pensar que todo lo que tomas mientras estás embarazada también lo está consumiendo tu bebe. Y si lo que bebes es una copa de vino, un poco de cerveza o un whisky; el alcohol que ingieres es un triste brindis que haces con tu hijo no nacido. El consumo de bebidas alcohólicas durante el embarazo puede terminar con el feto, contrayendo el Aíndrome Alcohólico Fetal (SAF).

El SAF fue descubierto en la década de los 70´s por dos médicos americanos (Jones y Smith) que comprobaron que los niños de padres con problemas de alcoholismo presentaban un patrón de defectos cráneo-faciales, de extremidades y cardiovasculares, asociados con deficiencias en el crecimiento prenatal y demoras en el desarrollo. Lo bueno, es que se descubrió también, que este trastorno es 100% evitable si la embarazada se abstiene del alcohol.

"¡Pero si es solo una copa!"

La manera de metabolizar la ingesta alcohólica varía según cada persona. La dosis peligrosa para cada mujer puede ser diferente. Un informe de la NCADD (National Council on Alcoholism and Drug Dependency) señala que hay evidencia científica que demuestra que el abuso del alcohol - tomando más de cuatro copas en una noche– puede tener como consecuencia el SAF. Esto es factible inclusive si el exceso tuvo lugar en una sola ocasión.

El NCADD sostiene que es un misterio saber cuál es la cantidad de alcohol que dispará las consecuencias del SAF para un niño, esto puede variar según cada madre. A su vez que no hay un tiempo del embarazo donde la ingesta no tenga consecuencias. No faltarán quienes digan: “¡Por un par de copas no pasa nada!”, pero es mucho mejor escuchar los consejos de los profesionales.

Si una mujer ya ha bebido alcohol durante el embarazo nunca es tarde para dejarlo. Mientras antes lo deje mejor será para el bebé. Si tienes adicción al alcohol y no puedes dejar de consumirlo debes contactar al centro más cercano de Alcohólicos Anónimos. Si una alcohólica tiene deseos de maternidad, la prudencia sugiere esperar primero a que ella logre apartarse de la adicción.

El padre tiene un rol importante a la hora de prevenir el SAF. Es bueno que ayude a la madre a no consumir alcohol y que la acompañe en la abstinencia durante ese tiempo. También, que brinde su apoyo para evitar acudir con ella a situaciones sociales donde el alcohol este presente.

Si quieres más información consulta el sitio de NCADD (está en inglés)