Un estudio de la genética realizado a través de una muestra de sangre, podría detectar el riesgo de desarrollar cáncer de seno, años antes de ser diagnosticado.

Científicos en Londres encontraron que un cambio genético común en una de cada cinco mujeres, duplica el riesgo de desarrollar cáncer de mama.

El estudio determinó que este cambio genético es influenciado por factores como el consumo de alcohol y hormonas.

La investigación fue realizada por la institución Imperial College of London, que examinó a 1,380 mujeres de las cuales, cerca de la mitad desarrollaron la enfermedad.

El objetivo de poder predecir las probabilidades de sufrir el cáncer es el de identificar a quiénes corren alto riesgo. De esta manera, se podrían iniciar tratamientos preventivos y tomar otras medidas, como cambios en la alimentación y estilo de vida.

Se espera que la prueba de sangre esté disponible en el mercado en los próximos cinco años.