Las vacaciones son una buena oportunidad para entretener a tus hijos en la cocina, compartir con ellos valiosos momentos y, con su ayuda, impresionar a tus invitados en la próxima fiesta infantil. No necesitan pasar horas horneando, sólo aplicar la creatividad para preparar un postre original.

Como invitados, nada nos hace sentir más especiales que recibir un trato personalizado, pues ello significa que somos importantes para la persona que nos lo brinda; que conoce y presta atención a nuestras preferencias y se esmera por darnos gusto. Pequeño detalles te ayudarán a transmitir este mensaje a tus seres queridos, y algo tan sencillo como un postre con su nombre, puede ayudarte.

Si no tienes tiempo de hornear, compra pudines o galletas ya preparados y pide a tus hijos que te ayuden a decorarlos de manera diferente. Sólo necesitan distribuirlos en porciones individuales y adornarlos con el nombre de cada invitado. Para ello, pueden utilizar paletas de madera y letras, tintas o cualquier otro material de repostería que les permita “escribir”.

Luisa F. Quinteros, del portal IniciativaT.com, te da los pasos para que junto con tus hijos, transformes un postre convencional, en un lindo detalle que tus invitados nunca olvidarán.

Aprende aquí cómo hacerlo.